Primeros auxilios básicos en casa
En casa pueden ocurrir pequeños accidentes: cortadas, quemaduras leves, golpes o atragantamientos. Saber qué hacer en el momento y tener a mano lo básico ayuda a actuar con calma y a saber cuándo acudir al médico. Esta guía es solo informativa; no sustituye la formación en primeros auxilios ni la valoración de un profesional. En emergencias graves, llama a los servicios de urgencia de tu localidad.
Qué tener en el botiquín
Un botiquín básico puede incluir:
- Material de curación: gasas estériles, vendas adhesivas de varios tamaños, esparadrapo, tijeras de punta redonda, pinzas.
- Otros: termómetro, guantes desechables, antiséptico (clorhexidina o yodo povidona).
- Medicamentos: analgésicos y antiinflamatorios que uses habitualmente (paracetamol, ibuprofeno), siempre respetando dosis y contraindicaciones.
Guarda todo en una caja o bolsa en un lugar seco y accesible, y revisa las fechas de caducidad al menos una vez al año.
Cortadas y heridas leves
Lava la herida con agua y jabón suave. Seca con una gasa sin frotar y aplica antiséptico. Cubre con una gasa o una curita si la zona puede ensuciarse o rozarse. Si la herida es profunda, sangra mucho o no deja de sangrar con presión directa durante varios minutos, acude a un centro de salud o a urgencias. Las mordeduras de animales y las heridas por objetos oxidados o sucios pueden requerir vacuna antitetánica o antibiótico; consúltalo con un médico.
Quemaduras leves
Para quemaduras por calor (estufa, vapor, líquido caliente) de primer grado (enrojecimiento) o pequeñas de segundo grado (ampollas pequeñas), enfría la zona con agua corriente templada o fría durante varios minutos. No uses hielo directo ni pasta dental, mantequilla u otros remedios caseros. Seca con cuidado y cubre con una gasa limpia y seca si hace falta. No revientes las ampollas. Si la quemadura es extensa, en cara o articulaciones, o es por electricidad o sustancias químicas, busca atención médica de inmediato.
Quemaduras en la cocina
En la cocina, aleja mangos de sartenes del borde de la estufa y usa agarraderas. Si se prende aceite en una sartén, no eches agua; tapa la sartén con una tapa o una bandeja para sofocar el fuego y apaga el fuego. Mantén un extintor o una bandeja con bicarbonato cerca si es posible.
Atragantamiento
Si la persona tose con fuerza, anima a toser; a menudo expulsan el objeto solos. Si no puede toser, hablar ni respirar bien, hay que actuar: la maniobra de Heimlich (compresiones abdominales) puede enseñarse en cursos de primeros auxilios. La Cruz Roja y otros organismos ofrecen talleres; es recomendable hacer uno para practicar con un maniquí. En caso de atragantamiento, alguien debe llamar a urgencias mientras otro ayuda.
Golpes y contusiones
Para golpes sin herida abierta (moretones, inflamación), aplica frío con una bolsa de gel o hielo envuelta en un trapo durante intervalos de 10–15 minutos. Eleva la zona si es posible y evita cargar peso sobre ella. Si hay dolor muy fuerte, deformidad, imposibilidad para mover la zona o el golpe fue en la cabeza con pérdida de conocimiento o vómitos, acude a urgencias.
Cuándo acudir al médico o a urgencias
Importante
Busca atención profesional si: la herida es profunda o no deja de sangrar; la quemadura es grave o extensa; hay dificultad para respirar, dolor de pecho, pérdida de conciencia, sospecha de fractura o intoxicación. Ten a la mano el número de urgencias de tu localidad y la dirección del centro de salud u hospital más cercano.
Conclusión
Los primeros auxilios básicos en casa pasan por tener un botiquín ordenado, saber lavar y cubrir heridas leves, enfriar quemaduras leves y conocer cuándo pedir ayuda. Esta información es orientativa; para actuar con seguridad conviene hacer un curso de primeros auxilios y en caso de duda, acudir siempre a un profesional de la salud.